Los criterios de adjudicación son las reglas que determinan quién gana una licitación pública. No siempre gana el precio más bajo. La Ley 9/2017 obliga a las Administraciones a adjudicar a la "oferta económicamente más ventajosa", lo que significa combinar precio y calidad. Entender cómo funciona este sistema es la clave para ganar más contratos.

Tipos de criterios de adjudicación

Criterios evaluables mediante fórmulas (automáticos)

Se valoran matemáticamente, sin intervención subjetiva. Los más habituales:

  • Precio: Casi siempre presente. La fórmula más común asigna la máxima puntuación a la oferta más baja y reduce proporcionalmente al resto. Puede pesar entre un 30% y un 90% del total.
  • Plazo de ejecución: El contrato se ejecuta en menos tiempo del exigido.
  • Garantía adicional: Período de garantía superior al mínimo obligatorio.
  • Número de personal adscrito: Más personas dedicadas al contrato.
  • Mejoras técnicas tasadas: Mejoras concretas definidas en el pliego con valoración preestablecida.

Criterios sujetos a juicio de valor (subjetivos)

Los evalúan técnicos designados por la Administración mediante una memoria que presentas en el Sobre B. Los más habituales:

  • Memoria o plan de trabajo: Cómo vas a ejecutar el contrato, metodología, fases, hitos.
  • Mejoras no tasadas: Propuestas adicionales que aportan valor más allá del mínimo exigido.
  • Equipo técnico: Currículum y experiencia del personal que ejecutará el contrato.
  • Medios materiales y tecnológicos: Equipamiento específico que aportas.

¿Cuánto pesa cada criterio?

La ponderación varía enormemente según el tipo de contrato y la Administración:

Tipo de contratoPeso habitual del precioPeso habitual de la calidad
Suministros estándar60-90%10-40%
Servicios técnicos30-50%50-70%
Consultoría / IT20-40%60-80%
Obras40-60%40-60%

Estrategia según la ponderación

Si el precio pesa más del 60%

La batalla principal es el precio. Optimiza costes, analiza qué ofertan los competidores habituales y ajusta al límite sin caer en baja temeraria. La memoria técnica importa pero no es decisiva.

Si la calidad pesa más del 50%

Aquí es donde las PYMEs especializadas tienen ventaja. Una memoria técnica excelente, personalizada y que demuestre comprensión profunda del problema del cliente puede compensar con creces un precio algo más alto. Invierte tiempo en los criterios subjetivos.

El truco del "punto de equilibrio"

Antes de fijar tu precio, calcula cuántos puntos económicos pierdes por cada euro que subes. Si el criterio precio vale 40 puntos y hay una diferencia de 30% entre la oferta más cara y la más barata, subir un 10% el precio te cuesta aproximadamente 13 puntos económicos. ¿Puedes compensarlo con calidad? Esa es la pregunta clave.

Conoce los criterios antes de preparar la oferta
LicitScan extrae automáticamente los criterios de adjudicación y su ponderación de cada pliego para que sepas dónde centrar tu esfuerzo.
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